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24 ene 2013

¿Eres maestro, buen maestro o excelente maestro?

Por Luis Roldán González de las Cuevas


¿Tú cuál de los tres eres? te invito a que lo descubras.
Cuando hablo de "maestro" me refiero tanto a un maestro de escuela, como a un profesor un padre o un jefe... A cualquiera que tenga la enorme y difícil responsabilidad de enseñar.

En el aula habitual, o más tradicional, principalmente se da información, esto es: datos. Luego se evalúa si te acuerdas de esos datos proporcionados, lo que significa que lo que se evalúa en realidad es tu memoria. Sin embargo...

29 sept 2012

¿Información o aprendizaje?

Por Luis Roldán González de las Cuevas


Con demasiada frecuencia confundimos estos dos conceptos de información y aprendizaje.
En esta "sociedad de la información" todo es rápido, abundante, pero también superficial.
"Compramos" ideas o noticias sin base, tendemos a no comparar ni investigar, es decir a no tener espíritu crítico (en el mejor de los sentidos) etc.etc.

En este línea, a menudo pagamos por cursos de formación que nos dan tal vez mucha información, pero realmente, en el balance final ¿hemos aprendido?

9 may 2012

Negocios, pilotos y éxito

Por Luis Roldán González de las Cuevas

Había una vez, hace mucho tiempo, un hombre muy emprendedor y osado que se llamaba Enrique. Sin embargo en los negocios no le iba muy bien y a todo el mundo le extrañaba que fuera así, dado su carácter y temperamento.

-¡Mira a Enrique, con lo inteligente y valiente que es, y nada…no levanta cabeza! - decían sus amigos y vecinos.

Una mañana Enrique estaba leyendo el periódico y se encontró con que el número de la lotería que siempre había seguido era el premiado. Su cabeza comenzó a dar mil vueltas pensando y repensando negocios, pero había una idea que le seducía desde pequeño: volar. Estaba decidido, ¡tendría una compañía aérea!
Compró entonces su primer avión, muy grande, de los mejores. Ya que empezaba había que hacerlo bien, pensó Enrique.

Llegó el gran día, el vuelo inaugural estaba planeado y listo. Los pasajeros serían sus amigos y vecinos, invitados gratis al evento.
El avión comenzó a carretear en la pista bamboleándose un poco…tal vez demasiado.
Una vez arriba el servicio no fue mejor. Las dos azafatas tropezaban entre sí, no acertaban con los pedidos de los pasajeros, se les caían las bandejas y para colmo el avión seguía en una trayectoria un tanto “irregular”…tal vez demasiado.
De las primeras bromas, los pasajeros comenzaron a pasar al pánico.

-¡Enrique! ¡Dónde está Enrique! - ya gritaban algunos. Pero Enrique, luego de las palabras iniciales que pronunció al pie del avión, había desaparecido.
La cosa no siguió mejor, casi peor…tal vez demasiado.

Pero los buenos vientos y la buena suerte hicieron que por fin llegaran a destino, no sin antes dar varios tumbos en la pista…tal vez demasiados.
Al bajar, los pasajeros irritados y descompuestos reclamaron otra vez a gritos la presencia de Enrique. Entonces Enrique apareció bajo la mirada atónita y sorprendida de sus pasajeros que no podían creer lo que veían.
Salió de la cabina con su recién estrenado uniforme de piloto, esbozando una sonrisa un poco tonta, como de disculpas.

-¡Tú, eras piloto! - atinó a decirle uno de sus amigos.
- Pues…bueno...siempre me gustaron los aviones, hice un pequeño curso, mis primas son de buen ver y habían querido siempre ser azafatas… en fin, pensé que podríamos hacerlo bien – balbuceó Enrique.

De pronto todos se dieron cuenta de la razón por qué a Enrique siempre le había ido mal en los negocios.

El final del cuento lo dejo a gusto del lector, pero me permito sacar la moraleja.

No cualquiera puede "pilotar" un negocio de cierta magnitud, sin embargo si se rodea de los que saben, seguramente lo podrá hacer mucho mejor.
Según muchos expertos una de las razones de peso que frenan el crecimiento de las Pymes y las ponen en riesgo es la falta de profesionalización.

Me atrevería a añadir algo, fruto de mi propia experiencia, los puestos más “duros” o técnicos, llámese jefe de taller, informático, financiero, están más profesionalizados que los de gestión:comerciales, gerentes, supervisores... 

¿Acaso un mecánico tiene que aprender y "saber hacer" y un gerente puede ser cualquiera?
¿El gerente no debe estar igualmente preparado en lo suyo?
¿Por qué muchos ponen a Enrique como piloto y a sus primas como azafatas?

Para pensar.
Hasta pronto.

21 jun 2011

¿E-learning? ¿Formación a distancia? ¿Online?

Hace pocos días leíamos una noticia en www.europapress.es Resulta que el 22% de la empresas españolas forman a sus trabajadores a través de Internet y según la Asociación de Proveedores de e-learning, en el 2013 uno de cada tres trabajadores utilizarán esta modalidad.
¿Sorprendido? Por nuestra parte estamos convencidos de que se trata ni más ni menos que una consecuencia lógica de las nuevas tecnologías. El cambio de "chip" metal avanza sin pausa.

No obstante existen aún muchos prejuicios. Claro, algunos se han quedado fijados al pasado cuando "estudiar a distancia" significaba que te mandaran un montón (¡cuánto más grande mejor!) de material impreso por correo. O en una versión más moderna, otro montón de archivos pdf para leer o bajarse al ordenador. Hay que reconocer que de esto último todavía hay mucho, lamentablemente, confirmando la creencia de muchos sobre la mala calidad del aprendizaje con esta modalidad.

Hoy la formación de calidad a través de Internet trata de lograr una dinámica e interacciones intensas entre el educador y el educando. La estática de archivos deja paso a tutorías cercanas, respuestas a todas las preguntas en plazos mínimos, videoconferencias, enlaces, chat, etc, etc. Incluso llegar hasta el asesoramiento directo al participante para que pueda solucionar necesidades concretas sobre su situación en particular en su trabajo. Siendo esto último tan novedoso, no tenemos más remedio que hacernos un poco de publicidad: el método se llama "e-Aula Asesoría" (más información en www.e-universitas.es ). Gracias.
Sigamos un poco más con el tema que nos ocupa. Es inevitable hacer comparaciones entre la tradicional formación presencial y a través de Internet, aquí las tres más comunes de los escépticos.

1. La interacción no es la misma
Vale, por supuesto que no es igual. Es diferente, el e-learning permite comunicarte con más gente de todo el mundo de manera instantánea, compartiendo experiencias con frecuencia mucho más enriquecedoras que en un pequeño grupo. ¿Cuál es mejor, o simplemente son diferentes?... para pensar.

2. La formación presencial te "obliga" a disciplinarte para seguirla.
Vale. Claro, en e-learning se apela a la responsabilidad personal y la automotivación. Sin duda hace falta más madurez, no es para indecisos y con escasa voluntad personal. Suele ser para los que de verdad quieren "aprender a hacer". No obstante, la propia dinámica actual de una buena formación online te debe "enganchar" lo suficiente para que no te aburras y pierdas interés. El resto lo pones tú.

3. Las evaluaciones por Internet no valen de mucho
¡No sigamos en esquemas del pasado! Podemos verlo de dos maneras. Primero, si quiero aprender ¿para qué un examen tradicional de aprobar o no? ¿No valdrían acaso los test de aprendizaje con autocalificación o que los revise y comparta opiniones con un tutor  o experto vía Internet?
Ya sabemos, alguno estará pensando en homologaciones, garantías de nivel, etc. Pues para los escépticos les decimos que las formas de comprobar el nivel de aprendizaje en e-learning son excelentes. Van un par de trucos: no hacer evaluaciones "lineales" (que permitan copiar y pegar, sino ¡pensar!) y poner tiempos de inicio y finalización. Además permite una evaluación continua mucho más intensa que en presencial. Piensa en un Coach Personal de Formación con un grupo muy reducidos de participantes a su cargo.

Por supuesto que hay mucho más para debatir sobre este tema, como tantas otras cosas que avanzan sin pausa. ¡El futuro es hoy!

¿Qué opinas? ¡Bienvenidos tus comentarios!

Hasta pronto.