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24 ene 2013

¿Eres maestro, buen maestro o excelente maestro?

Por Luis Roldán González de las Cuevas


¿Tú cuál de los tres eres? te invito a que lo descubras.
Cuando hablo de "maestro" me refiero tanto a un maestro de escuela, como a un profesor un padre o un jefe... A cualquiera que tenga la enorme y difícil responsabilidad de enseñar.

En el aula habitual, o más tradicional, principalmente se da información, esto es: datos. Luego se evalúa si te acuerdas de esos datos proporcionados, lo que significa que lo que se evalúa en realidad es tu memoria. Sin embargo...

27 oct 2012

E-learning: ¿el inicio del fin?

Por Luis Roldán González de las Cuevas
Formador, Consultor de empresas y Director de E-Universitas

El término E-Learning se lee y escucha cada vez más pero, como suele suceder con los términos muy usados, creemos saber de que se trata pero en el fondo no tenemos claros sus conceptos, los malinterpretamos o no le damos la dimensión que tienen.

No pretendo explicar las técnicas ni siquiera dar definiciones, lo que quisiera es plantear el e-learning (englobando el m-learning, b-learning, etc.), como el inicio de un profundo cambio y especialmente en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los adultos.

Creo que se trata del inicio de un cambio de "chip" mental. Y digo que es un inicio, no el fin de esta historia que se está escribiendo a toda velocidad.

¿Por qué digo esto...?

29 sept 2012

¿Información o aprendizaje?

Por Luis Roldán González de las Cuevas


Con demasiada frecuencia confundimos estos dos conceptos de información y aprendizaje.
En esta "sociedad de la información" todo es rápido, abundante, pero también superficial.
"Compramos" ideas o noticias sin base, tendemos a no comparar ni investigar, es decir a no tener espíritu crítico (en el mejor de los sentidos) etc.etc.

En este línea, a menudo pagamos por cursos de formación que nos dan tal vez mucha información, pero realmente, en el balance final ¿hemos aprendido?

21 jun 2011

¿E-learning? ¿Formación a distancia? ¿Online?

Hace pocos días leíamos una noticia en www.europapress.es Resulta que el 22% de la empresas españolas forman a sus trabajadores a través de Internet y según la Asociación de Proveedores de e-learning, en el 2013 uno de cada tres trabajadores utilizarán esta modalidad.
¿Sorprendido? Por nuestra parte estamos convencidos de que se trata ni más ni menos que una consecuencia lógica de las nuevas tecnologías. El cambio de "chip" metal avanza sin pausa.

No obstante existen aún muchos prejuicios. Claro, algunos se han quedado fijados al pasado cuando "estudiar a distancia" significaba que te mandaran un montón (¡cuánto más grande mejor!) de material impreso por correo. O en una versión más moderna, otro montón de archivos pdf para leer o bajarse al ordenador. Hay que reconocer que de esto último todavía hay mucho, lamentablemente, confirmando la creencia de muchos sobre la mala calidad del aprendizaje con esta modalidad.

Hoy la formación de calidad a través de Internet trata de lograr una dinámica e interacciones intensas entre el educador y el educando. La estática de archivos deja paso a tutorías cercanas, respuestas a todas las preguntas en plazos mínimos, videoconferencias, enlaces, chat, etc, etc. Incluso llegar hasta el asesoramiento directo al participante para que pueda solucionar necesidades concretas sobre su situación en particular en su trabajo. Siendo esto último tan novedoso, no tenemos más remedio que hacernos un poco de publicidad: el método se llama "e-Aula Asesoría" (más información en www.e-universitas.es ). Gracias.
Sigamos un poco más con el tema que nos ocupa. Es inevitable hacer comparaciones entre la tradicional formación presencial y a través de Internet, aquí las tres más comunes de los escépticos.

1. La interacción no es la misma
Vale, por supuesto que no es igual. Es diferente, el e-learning permite comunicarte con más gente de todo el mundo de manera instantánea, compartiendo experiencias con frecuencia mucho más enriquecedoras que en un pequeño grupo. ¿Cuál es mejor, o simplemente son diferentes?... para pensar.

2. La formación presencial te "obliga" a disciplinarte para seguirla.
Vale. Claro, en e-learning se apela a la responsabilidad personal y la automotivación. Sin duda hace falta más madurez, no es para indecisos y con escasa voluntad personal. Suele ser para los que de verdad quieren "aprender a hacer". No obstante, la propia dinámica actual de una buena formación online te debe "enganchar" lo suficiente para que no te aburras y pierdas interés. El resto lo pones tú.

3. Las evaluaciones por Internet no valen de mucho
¡No sigamos en esquemas del pasado! Podemos verlo de dos maneras. Primero, si quiero aprender ¿para qué un examen tradicional de aprobar o no? ¿No valdrían acaso los test de aprendizaje con autocalificación o que los revise y comparta opiniones con un tutor  o experto vía Internet?
Ya sabemos, alguno estará pensando en homologaciones, garantías de nivel, etc. Pues para los escépticos les decimos que las formas de comprobar el nivel de aprendizaje en e-learning son excelentes. Van un par de trucos: no hacer evaluaciones "lineales" (que permitan copiar y pegar, sino ¡pensar!) y poner tiempos de inicio y finalización. Además permite una evaluación continua mucho más intensa que en presencial. Piensa en un Coach Personal de Formación con un grupo muy reducidos de participantes a su cargo.

Por supuesto que hay mucho más para debatir sobre este tema, como tantas otras cosas que avanzan sin pausa. ¡El futuro es hoy!

¿Qué opinas? ¡Bienvenidos tus comentarios!

Hasta pronto.

21 oct 2010

27 mar 2010

Aprendizaje y autonomía

Por Luis Roldán Glez. de las Cuevas


Nos llevan de la mano, nos ponen pautas rígidas de cumplimiento, nos obligan a leer sólo determinados textos, lo que dice el profesor es sagrado, no hay lugar a crítica (si no es así , no aprueba el examen), los resúmenes de textos son “cortar y pegar”, sin interpretaciones personales, etc, etc.


Consecuencias cuando crecemos:
Si no me dicen lo que tengo que hacer haré poco o nada.
¿Iniciativa? ¿Qué es eso?


Creo en los pensamientos “únicos” (generalmente lo míos)
¿Para qué escuchar otras opiniones?
¿Delegar?
Si no lo hago yo, nada funciona como debiera.



Sólo nombramos tres de las posibles consecuencias. Si hasta aquí estamos medianamente de acuerdo, ahora hagamos el ejercicio de aplicarlo a la empresa.
Bastante obvio ¿no?


No escogeremos el camino fácil de decir que toda la culpa es del sistema educativo. Creo en el libre albedrío y la capacidad permanente y continua de aprender del ser humano… claro, otra cosa es querer hacerlo, sacudirse la comodidad de encima.


Al respecto, hoy avanza a pasos agigantados la formación a través de Internet. Llamada e-learning, telemática, online, a distancia, en sus distintos matices.
Creo que es una extraordinaria oportunidad de aprendizaje, no la única por supuesto (caería en el pensamiento único). Además, y esa es mi intención en este artículo, permite desarrollar la autonomía del aprendizaje. Elijo cómo y cuándo estudiar, con flexibilidad absoluta de horarios y lugar.


Justamente en esta ventaja está la debilidad: debo tener disciplina, saber organizarme, aprovechar al máximo las tecnologías multimedia, consultar, compartir, discutir en foros… en fín, desarrollar, a través de la práctica del aprendizaje, los valores de la responsabilidad y la autonomía para el crecimiento personal.


Vale, sin duda es más fácil que me lleven de la mano, que me digan lo que tengo que hacer…


Sin duda es mucho más fácil ser mediocre.


Para pensar.
Hasta pronto.